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Lo peor de la epidemia es que
quien contrae el virus no lo sabe hasta después de 5 años...
¿A cuantas personas pudo
contagiar una persona joven sexualmente activa en 5 años?
La prevención es nuestra mejor
arma contra el VIH/SIDA.
Hoy día, más de 36 millones de personas viven con el VIH/SIDA
(Virus de la Inmunodeficiencia Humana/Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida). Las enfermedades epidémicas no son
nuevas, pero lo que distingue al VIH/SIDA es su repercusión sin
precedentes sobre el desarrollo económico y social de los
países. La mayoría de las víctimas son jóvenes adultos en sus
mejores años como padres y trabajadores, que tras de sí, dejan
como herencia una fuerza de trabajo diezmada, comunidades
dislocadas y empobrecidas, y millones de huérfanos. Se calcula
que 22 millones de personas han muerto a causa de enfermedades
relacionadas con el SIDA.
La epidemia de VIH/SIDA tiene en todo el mundo un efecto
devastador sobre las personas y las comunidades, los sistemas de
salud y las economías. Es evidente que la educación a fin de
prevenir una mayor propagación del VIH/SIDA, es esencial; y que
prestar atención, tratamiento y apoyo a las personas que viven
con la enfermedad, o promover su acceso a estos servicios, es
sumamente importante. La Federación Internacional de Sociedades
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, está empeñada en
ampliar progresivamente en todo el mundo programas que tengan en
cuenta las necesidades nacionales y locales.
El virus que causa el SIDA se está propagando rápidamente.
El temor a la enfermedad, se conjuga con un elevado nivel de
ignorancia y malentendidos sobre las causas de transmisión e
infección, y con el estigma y la discriminación (asociados al
VIH/SIDA).
Creemos que, para
contribuir a combatir la propagación rápida del virus y a
reducir el estigma y la discriminación, no sólo es necesario
difundir la verdad acerca del VIH/SIDA, sino que ha de hacerse
con mayor celeridad. A la Cruz Roja/Media Luna Roja le
corresponde un papel importante a este respecto, tanto en el
plano interno como externo.
No obstante, cada dato, cada
estadística que conocemos, nos recuerda insidiosamente que el
mundo no ha podido hasta la fecha, poner freno a la pandemia. A
no ser que abordemos las cuestiones del estigma y la
discriminación, que combatamos esta enfermedad en cada ámbito,
todos los programas serán menos eficaces y el VIH/SIDA seguirá
asolando comunidades en todo el mundo. Necesitamos comprender
que todos somos parte de la solución.
El silencio no es una opción. El silencio mata. La
discriminación mata.
Para que la campaña sea eficaz en la lucha contra el estigma
asociado al VIH/SIDA, es necesario transmitir a las
personas mensajes diferentes, cada uno de ellos debe abordar
cuestiones específicas y dirigirse a distintos grupos.
Debido a lo anterior
es importante que no solo en el día internacional contra el
VIH/SIDA podamos colaborar de forma activa, ante el panorama
devastador para la humanidad que afecta a millones de personas.
Este virus acaba incidiendo en demasiados ámbitos, la vida
familiar, de pareja, laboral, etc.; por lo que es necesario
hacer frente a la propagación del VIH-SIDA y discriminación a
partir de una población debidamente informada sobre la
evaluación precisa de los factores de riesgo, y la forma de
actuar para reducir esos riesgos.
Trabajemos juntos en esta campaña mundial para mejorar
decisivamente la vida de las personas.
Visión:
Disminuir el riesgo y la vulnerabilidad en VIH/SIDA en el país,
específicamente en poblaciones menores de edad, mediante el
desarrollo de estrategias promocionales y preventivas sobre
educación integral de la sexualidad (con orientación en
VIH/SIDA), que involucren a las poblaciones insertas en el
sistema educativo público y miembros de la comunidad educativa,
familiares, docentes, líderes de la comunidad y las poblaciones
estudiantiles en general.
Objetivos:
Difundir la información y conocimientos pertinentes sobre
actitudes y habilidades de actuación, para fomentar la
prevención del VIH/SIDA y a la no discriminación.
Objetivos Particulares:
Fomentar la tolerancia en los jóvenes hacia las victimas de
VIH-SIDA, para así evitar
los prejuicios, la estigmatización y el rechazo de las personas
portadoras.
Difundir los mitos y realidades sobre el VIH-SIDA, a fin de
incrementar el conocimiento
y uso adecuado de los métodos de prevención. |